lunes, 17 de diciembre de 2012

¿PORQUÉ IMPEDIMOS EL DESARROLLO CREATIVO Y DAMOS PRIORIDAD AL DESARROLLO ACADÉMICO?


 

“Los asesinos de la creatividad”

 

Sabemos que los niños tienen un comportamiento altamente creativo, principalmente: porque no conocen la manera preestablecida de hacer las cosas, utilizar los objetos o seguir las reglas de un juego. Entonces ellos van probando hasta encontrar algo en sus acciones que les resulte divertido o que para ellos tenga sentido.
Desde esta inocencia y falta de pretensión, la diversión se encuentra en el probar, en la misma búsqueda. Y sin darse cuenta, están entrenando sus capacidades creativas, que el día de mañana, les serán de gran utilidad a la hora de encontrar soluciones innovadoras.
Por ello, es importante dejarles tiempo y libertad, y evitar que los asesinos de la creatividad intervengan en cualquier proceso. En el libro “El espíritu creativo” la Dra. Teresa Amábile presenta una clasificación de los diferentes asesinos que acaban con la creatividad de los niños, lo que también podría ser comparable a lo que sucede con la creatividad de los trabajadores en las organizaciones piramidales. Éstos son:

  • La vigilancia: Si mientras realizamos una tarea, tenemos a alguien pegado a nosotros observando cómo lo hacemos, hasta la tarea más sencilla puede resultar agobiante. El miedo al error aumenta por la posibilidad de ser juzgado a cada paso y eso nos quita cualquier impulso de hacer algo arriesgado o diferente. Siempre es mejor mostrar confianza en las capacidades de la persona y hacer las correcciones en otro momento para favorecer su libertad creativa. 

  • La evaluación y la recompensa: Es importante evaluar los resultados y darles reconocimiento, pero no debe ser lo único que cuente. El obtener buenos resultados no debe ser el único objetivo de una persona ya que se está fomentando una motivación  extrínseca en detrimento de una intrínseca como podría ser trabajar para superarse a uno mismo o por el propio placer de la actividad creativa. A la hora de crear, es más importante lo que me aporta a mí ese trabajo que la valoración que puedan hacer los demás. 
  • La competencia: No es bueno poner a las personas en situaciones desesperadas de ganar o perder donde sólo uno de ellos puede obtener el primer puesto. Eso fomenta la competencia en lugar de la colaboración, nos hace sentir que tenemos que pelear solos y que no podemos confiar, cuando el día de mañana, lo más importante será saber trabajar en equipo y encontrar tu lugar dentro de un grupo, descubriendo que es lo que puedes aportar para conseguir un objetivo colectivo. Puede haber una competencia sana que fomente el espíritu de equipo, pero nunca una en la que el hecho de ganar o perder nos convierta en alguien mejor o peor que el compañero. Todos ganamos si aprendemos del proceso creativo. 

  • El exceso de control y la restricción de elecciones: Indicar a las personas exactamente cómo hacer las cosas. Los maestros y jefes a menudo confunden esta manipulación con su deber de instruir. “Esto provoca la sensación de que cualquier originalidad es un error y cualquier exploración una pérdida de tiempo” según Amábile. Igual que decir qué actividades se deben practicar o qué metodología utilizar para realizar una tarea en lugar que las personas se dejen llevar por su propia curiosidad y pasión. 

  • La presión: Esto consiste en establecer expectativas exageradas sobre cualquier tarea, lo cual puede producir aversión por la misma. Si obligamos a alguien a hacer algo es posible que se le haga una montaña, en cambio, si nos tomamos un momento para incentivar el interés por esa actividad o explicar por qué es importante realizarla, es posible que la motivación de las personas se active por sí sola o como mínimo no se entienda como una orden sino como una necesidad.

Si somos capaces de evitar que en nuestras relaciones aparezcan estos agentes destructivos, ayudaremos a formar personas más libres, confiadas y capaces y, por lo tanto, más creativas.


NO DEJÉIS DE VER ESTE VIDEO QUE ME PARECIÓ ESPECIALMENTE DIDÁCTICO Y MUY INTERESANTE!



Por si tienen problemas para reproducir el video, os dejo el link de youtube:

3 comentarios:

  1. Todo lo dicho me parece correcto, pero irrealizable en su contenido práctico, dado el contexto en el que se encuentra la actual enseñanza. Como meta seria lo ideal, pero para ello deberíamos cambiar toda una manera de vivir, es decir: no solo maestros, sino padres y la sociedad entera debería cambiar su filosofía de vida. Por ello creo que para poder llegar a ese fin, tendríamos que centrarnos en cambios progresivos, que no sustituyan tan radicalmente lo anterior, sino que los complementen con nuevos mensajes, como por ejemplo, hacer que la vigilancia no sea tomada como algo que sirve para castigar, sino como algo que nos sirve de ayuda. Que la competencia debe ir dirigida a nosotros mismos, como acto de superación. Que la presión debe ir encaminada a no abandonar ante la primera dificultad, pero teniendo siempre en cuenta la psicología del niño, pues aplicar tantos conceptos bondadosos, sin conocer el contexto real en donde nos encontramos, a niños que psicológicamente no estén preparados, puede hacer que abandonen, que no se esfuercen, etc. Educar sin tener en cuenta el mundo real, puede ser tan negativo como enseñar siguiendo los criterios de nuestros antepasados. En suma, creo que lo fundamental para educar bien no seria que método seguimos, sino, qué queremos enseñar. Si no tenemos claro lo que queremos enseñar y porque, nuestros niños aprenderán con mas alegría y sabrán mas cosas ¿pero serán mas felices de mayores?, ¿les habrá servido de algo lo que aprendieron?,¿entenderán que este mundo es injusto?. Lo primero es cambiar el mensaje, quizás seria mejor acabar con el concepto maestro, y que éste solo sea un individuo que hace preguntas a los niños para que ellos se den las respuestas, sin dárselas nosotros, y que sepan desarrollar sus aptitudes creativas, con eso seria mas que suficiente, pues todo lo demás lo aprenderán con máquinas.

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  2. También considero que la es necesario ir introduciendo cambios aunque sean lentos, pero en de algún modo y en algún momento hay que empezar, aunque nos parezca que es imposible lograrlo, la historia nos demuestro que lo que se necesita es trabajar activamente y un poco de tiempo. Creo que en el tipo de educación democrática se pueden lograr muchos cambios, pero el problema es que todavía seguimos usando un modelo antiguo que no contempla en su totalidad el potencial del ser humano. Gracias por tu comentario, me ha parecido muy enriquecedor, saludos.

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  3. Hola, enhorabuena por tu blog. Yo también creo que se debería respetar siempre y en todo momento la creatividad del niño, y en lugar de presionarlos tanto, deberíamos observarlos más i aprender de ellos.

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